La macis tiene un cálido sabor ligeramente dulce y un inconfundible aroma especiado.
Esta especia proviene de cultivos orgánicos de Sri Lanka, y se presenta entera para conservar intacto todo su sabor.
Se utiliza para dar sabor a productos de horno, dulces, púdines, patatas, carnes, salchichas, salsas, verduras y bebidas como el ponche de huevo.
Tras la recolección artesanal, la macis se aplasta a mano y se deja secar al sol sobre esteras. A continuación, se cura en la oscuridad durante unos cuatro meses y, por último, se seleccionan las mejores partes para este producto de alta calidad.